viernes, 21 de marzo de 2014

Crac.

Romperlo todo, los esquemas y los planes de futuro, las normas, las costumbres, todo. Romper todo lo que te rodea y sentirte fuerte ante lo desconocido. Es solo un segundo, un momento en el que se rompe algo dentro de ti y te sientes totalmente fuera de combate, resquebrajado y tirado a un rincón de ti mismo donde nadie te puede encontrar, donde no eres nadie, donde no importas a nadie, donde si dejaras de existir nadie se daria cuenta, porque nadie hecha de menos algo roto. Pero después de eso te sientes fuerte, no eres nada y puedes serlo todo, respiras como si vieras el mundo por primera vez de nuevo, muy hondo, abres los ojos y te sientes tremendamente fuerte, has roto todo, sientes que eres una persona completamente diferente y que nadie que antes conocías va a saber como eres ahora, porque algo ha muerto en ti, algo irreparable, y ahora eres una persona que ve las cosas desde otra perspectiva, que va a romper todo lo que se le ponga delante si eso le ayuda para llegar al final que desea, que va a hacer cosas que antes le repelían sin inmutarse un momento, porque esa persona que todos conocían ha sido arrinconada en el fondo y ahora sale alguien salvaje, alguien que no dudara en disparar al enemigo, en hacer daño y en usar absolutamente todo lo que tiene para llegar a sus objetivos y decirle al universo: Que te jodan.







Encontré el como y el porque en the pretty reckless.

No hay comentarios:

Publicar un comentario