Tu, hablo
contigo, estas preocupada por algo que no me quieres decir, pienso, empiezo a
rayarme, no se ya que decirte para sacarte una sonrisa, solo una. No parece que te ayude todo lo que
te digo, todo lo que hago, parece como si estuvieras sumida en la mas profunda
oscuridad, intento darte mi luz, pero nada, no hay reacción. No lo puedo
entender, y lo peor es que se que estas mal, y eso me pone enfermo, y creo que
lo sabes, y también creo que te gustaría evitarlo, pero no puedes, porque sabes
que siempre que estés mal tu, lo estaré yo, y sabes que no puedes mentirme, a
mi no, y sigo rayándome, ¿qué será eso que te anda por la cabeza? No lo se,
pero sigo intentándolo, soy alguien con poca paciencia, pero tratándose de ti
la saco de no se donde, y sigo ahí, buscando cualquier pista que me ayude a
descubrir el misterio de que te pasa, cualquier grieta en la barrera de
preocupación que te rodea, todo para llegar hasta ti y conseguir que tu sonrisa
vuelva a iluminar mi vida, una vida oscura sin ti, como el mundo sin el sol.
Entonces
sucede, una tragedia, un gran problema que atormenta mi mente, mi persona, todo
yo, ahora estoy un poco alejado de ti, tengo un problema muy grande, y estoy
preocupado por otras personas, y te lo cuento, con toda la confianza, tu dejas
de lado tus problemas, solo por acudir a mi lado y prestarme tu apoyo, y ahora
eres tu quien intenta sacarme una sonrisa, eres tu quien se preocupa por que me
ves mal, y algo me hace ver que lo que tengo contigo no se consigue con cualquiera.