lunes, 13 de junio de 2011

Exámenes...

Exámenes, solo una semana, una semana agotadora en la que no puedes descansar, no puedes hacer nada mas que ejercicios, y ponerte delante de aburridos párrafos que tienes que memorizar para escribirlos al día siguiente en un papel. Exámenes, esa temporada en la que la ventana parece una salida estupenda, y en que los dibujos sin sentido plagan los margenes de los libros. Días en que necesitas escapar un poquito, aunque sea solo media hora para desconectar y hablar con un amigo o escribir y sacar un poco de ti mismo y de tu agobio. Exámenes, los eternos enemigos del estudiante, una semana de agobios, de no saber ya como controlar el mal humor, de tener fuerza para soltar el ordenador y coger los libros, de dolores de cabeza y de dormir poco. y al final... Verano, la recompensa perfecta, sol, playa, piscina, amigos, y sobre todo, vacaciones, un precioso tiempo listo para ser perdido tumbado en el sofá, dando un paseo o haciendo deporte con unos amigos, el tiempo que no has aprovechado porque estabas estudiando, duplicado para ti.

lunes, 6 de junio de 2011

No es sencillo echar de menos.

     No, no es sencillo echar de menos, pero es bonito, muy bonito, y te preguntaras porque es bonito que alguien este lejos, que haya cosas que ya no pasen, que haya dolor al pensar en alguien... Es bonito, porque si hay dolor al recordar, es que hay amor y cariño por quien se recuerda, porque si echas de menos a alguien es que esa persona te importa, porque si alguien te dice "Te echo de menos", en esa frase va implicito un "Te quiero".