lunes, 31 de octubre de 2011

Nunca llueve a gusto de todos.

A cada uno le gustan unas cosas, cada uno tiene sus preferencias, a algunos les gusta que llueva, otros prefieren que haga un sol radiante... Yo veo la lluvia como un buen ejemplo de vida, tu vas paseando por la calle de tu vida, y van pasando las cosas, tu no puedes hacer nada por que dejen de ocurrir, simplemente ocurren, y tu tienes dos opciones, puedes tomártelo a mal, gritar, rebotarte, despotricar contra el mundo. O puedes aceptar que las cosas son de una manera, y penar como sacar provecho de cada situación. Es exactamente igual que cuando llueve, tu puedes quejarte, puedes echar a correr huyendo de la tormenta, intentar esconderte, refugiarte en algún lugar...O puedes desafiar a la lluvia, plantarte y seguir a pesar de las adversidades, demostrar que nada ni nadie puede contigo.
Porque nunca llueve a gusto de todos, pero tu puedes conseguir sacar provecho de esa lluvia.