Hoy he echado la vista atrás, he mirado todas las cosas que he pasado este verano, y ha habido una cosa que al recordarla me ha vuelto a remover por dentro, casualmente proviene de alguien que no me esperaba, como todo lo bueno en la vida, me ha sorprendido. ¿Alguna vez te han dado un abrazo lo suficientemente poderoso para removerte por dentro?¿Alguna vez el recuerdo de un abrazo ha hecho que te fallen las piernas? Eso es exactamente lo que me pasa a mí.
Era verano, una cálida tarde de julio, la vi llegar. era el primer encuentro, la primera mirada me transmitió algo de inseguridad, curiosidad y un cierto temor, pero por detrás pude apreciar algo mas fuerte, cariño. ¿Imaginaciones mías? es posible, pero es lo que yo vi en esos ojos castaños. Lo siguiente fue una sonrisa, una sonrisa brillante, fuerte, tímida, pero muy real, una sonrisa que no solo era esbozada por sus labios, sino que vibraba en sus ojos, iluminaba toda su cara, aunque era una sonrisa pequeña y delicada, ligera, tan ligera que parecía que la brisa veraniega que soplaba pudiera provocar que se volara, y entonces lo mas fuerte... Su abrazo.
Conforme se acercaba la veía dar un poco mas de velocidad a sus pasos y notaba sus pies desando saltar, dudo que ella lo notara, dudo incluso que fuera real, quizá solo fuera una imaginación formada por mi mente y alimentada por el deseo de que ella quisiera conocerme. Llego a mi altura y "¡Hola!" y me abrazó, fue apenas un segundo y medio, tan solo un instante, pero en ese pequeño momento mi mundo dejo de girar, en ese gesto ella me lo dijo todo, me hizo sentir calor, me hizo sentir que había ayudado a alguien, que era un poquito importante, me transmitió ligereza, me hizo sentir...¿Como lo dicen? A tres metros sobre el cielo, sentí el afecto, sentí el cariño, sentí el aprecio y la amistad, sentí todo eso tan tangible como el aire, lo notaba ahí...
Sí es posible que esto también fuera una imaginacion mía, sea como sea, tanto si fue real como si fue una ilusión crada por mi subconsciente en un deseo de sentirme aceptada por ella, fue mágico. Fue fácil, fue como sentir un algo, comunicación, comprensión, complicidad tal vez... Solo se que por un instante me sentí completamente completa, que me prometí a mi misma que siempre me tendrías ahí, y que eso que me hiciste sentir lo guardaría para siempre, porque para mi vale mas que cualquier tesoro, y porque a las personas que hacen algo tan grande por mi las considero especial, así que perdoname si alguna vez tengo la desvergüenza de llamarte hermana, porque cada vez lo siento más.
Gracias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario