Ahora me pregunto porqué no le di a me gusta en ese estado cuando era el momento apropiado, ahora me tiro de los pelos al pensar que no dije esa frase que ahora desgarra mi garganta intentando salir, pero sin una razón para hacerlo, lloro pensando en porque no llore en el momento en que debía, en el que hubieran encajado mis lágrimas como una pieza en un rompecabezas, me duermo tarde intentando encontrar la razón por la que no cojí esa llamada o no marque ese numero de teléfono cuando aun podía hacerlo.
Ahora me toca aguantar el peso de lo perdido por no haber sabido tragarme el orgullo en su momento, supongo que me esta bien empleado.

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