viernes, 1 de noviembre de 2013
Home, sweet home.
Un hogar no es una casa, no son cuatro paredes donde vivir, un hogar no es algo material, que pueda verse, que pueda tocarse... Un hogar es ese lugar en el que te sientes seguro, donde puedes reír y llorar sin importar nada, donde te sientes bien, es ese lugar donde puedes ser tu mismo, es donde cuando las cosas se ponen feas de verdad puedes refugiarte y sientes que aunque sea por un segundo las cosas están en su sitio, que todo se va a arreglar, es esa sensación de que ese es tu sitio. Un hogar es ese abrazo lleno de cariño, ese abrazo en el que cuando te lo dan sientes que es tu sitio en el mundo, que has nacido para estar rodeada por los brazos de esa persona, para cuidarla, porque realmente hace que te sientas bien, que los males se alejen. Es sentir la paz por un instante, poder decir al mundo "ey, estoy donde quiero estar, donde debo estar, y estoy feliz." Que voy a decir... Un hogar es ahí donde sientes que encajas, donde esta lo que te gusta, lo que quieres, lo que te ata realmente en este mundo. ¿Música? ¿Libros? ¿Tu trabajo? ¿una persona? ¿tu familia? miles de cosas pueden serlo o componerlo, cada uno tiene el suyo, ninguno es igual porque no hay dos personas iguales, todos somos diferentes y tenemos nuestro pequeño refugio. Así que esta es una de esas pocas veces en las que haré referencia real a alguien concreto cuando escribo... A ti. A esa persona que cuando me abraza me hace sentir que estoy en casa, aunque lo haga poco. A esa persona que es capaz de sacarme una sonrisa sincera cuando lloro a 200 km de distancia. A esa persona que me conoce, que me cuida, que no lo dice abiertamente pero me quiere, o al menos esa es la impresión que me da. Si, esa persona que puede hacer que se pare el mundo mientras el tiempo pasa mas rápido que nunca, esa que se queda una noche sin dormir apenas a mi lado... Para que decir mas, esa persona ya sabe quien es, y sabe porque.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario