viernes, 19 de abril de 2013

Rubi.

Hace tiempo que escribo, escribo en parte para desahogarme, en parte para liberarme del caos que hay en el mundo, del que hay en mi propio interior. A veces no se porque lo hago, simplemente escribo y ya está. lo hago en muchos sitios distintos, a veces en folios sueltos que acaban en una carpeta archivados por fecha, a veces en una libreta destinada a ello, otras en words y a veces aquí, donde cualquier desconocido o conocido puede encontrarlo, puede leerlo, donde se que quizá alguien me lea o me descubra y pueda comprenderme, quizá sentirse identificado, quien sabe. Hoy sacare de esos textos de papel que no dejo que nadie lea algunas frases, frases y cosas que cualquiera que me conozca bien puede saber de mi, frases que ahora tienen mas sentido que nunca, porque se han hecho realidad.
Hace tiempo que a lo largo de mis textos, en cada uno de ellos, describo a un alguien imaginario, alguien que no existe, un amigo perfecto, hecho a medida para mi, lleno de pequeñas imperfecciones que hacen que se acople perfectamente a mis sonrisas, a mis tonterías y a mis problemas. Hace años escribí algo llamado "El muelle 7" ahí definía una tarde, había una frase que decía "Simplemente sentarnos, pasar la tarde y que me de algún abrazo, cariño, simplemente notar ahí a mi amigo." Poco después, en otro escribí "Alguien que me deje sus chaquetas o sudaderas, que me haga sentirme pequeñita y protegida." También deje caer en otro en esa época un "Saber que nunca me enamorare de el, porque me importa demasiado, y no podría verle así." Después fue pasando el tiempo, mi mente seguía creando a ese amigo que estaría a mi lado, le puse un nombre, lo llame Max, porque el seria el máximo, el que estaría ahí en mis tardes de llorera y en las que no pueda dejar de reír, en las que simplemente no estoy para nadie y arrugo la nariz con mal genio, y en las que estuviera enferma, en las tardes de filosofa y en las de locuras y tonterías inacabables... Pero deje de escribirle, deje de definirle sobre el papel y permiti que fuera simplemente algo de mi mente. Pasaron los meses y esa necesidad de poner mi interior en palabras volvió con mas fuerza que nunca. Empecé a escribir de nuevo, y sin darme cuenta volví a hablar de esa persona que tanto quería conocer, que inconscientemente tenia en la cabeza y no sabia que le estaba buscando aunque todo apuntaba a ello. Esta época estuvo llena de altibajos, empezaba a definirme como persona, a querer motos, guitarras eléctricas, ropa de colores oscuros y zapatillas cómodas, empezaba a escuchar música mas dura, algo de punk, algo de rock y por ahi metida alguna canción heavy. entonces esa persona empezó a tener cuerpo, a ser mas veridica "ese amigo de los libros, que te lleva en moto y te toca la guitarra, el que todos confunden alguna vez con tu novio y tu le miras, sonríes y dices no, no es mi novio, es aun mejor, porque siempre va a estar a mi lado y no podemos cortar." eso escribí, también mencione cosas como "Ese amigo que no le importe si me pinto o si voy mona, si llevo tacones o zapatillas, ese que simplemente le importe que me ponga la sonrisa antes de salir de casa, que no se avergüence de ir conmigo o de que le salte a caballito." Si, empezaba a tener personalidad y un físico, alto quizá, ¿Pelo largo o corto? La verdad es que no importaba. Paso mas tiempo, y lo cierto es que deje un poco abandonada la escritura de nuevo, escribía pero nada de lo que ponía merecía la pena, los folios acababan arrugados en la papelera y la libreta tachada. Pero de nuevo aparecieron esas ganas sin darme cuenta, y apareció "Mi pequeño refugio secreto" En el pintaba a ese amigo que te cuida, ese que hace que todo cambie, que las cosas sean menos malas. Era ese amigo que te abraza cuando ve que lo necesitas, o simplemente porque si, el que no hace falta que se lo pidas, con el que puedes contar y sabes que va a cuidarte, ese amigo que te apoya. Escribí bastantes mariconadas, pero de las que me gustan cosas como por ejemplo "Quiero que me trate como a una hermanita pequeña, que me lleve a caballito por la playa, que corra detrás de mi si salgo escopeteada hacia algún lugar, que haga tonterías, que sea capaz de contarme sus cosas, que me ayude a descubrir el mundo y entienda que simplemente le necesito a el a mi lado, nada mas." 
Creo que queda bastante claro lo que buscaba. Quizá era una ilusa, pero mereció la pena porque lo he encontrado. He conocido a ese pequeño refugio secreto que hace que el tiempo se pare y todo frene, puedas pararte a pensar, pero a la vez el tiempo corra demasiado cuando estoy con el, porque es imposible aburrirme, ese que me lleva en moto, me ha llevado a caballito por la playa, me ha perseguido a buscar un libro, ha viajado conmigo por todo el mundo gracias a libros y enciclopedias, me ha dado un abrazo cuando lo he necesitado sin tener que pedírselo, ha confiado en mi, me ha prestado su hombro para llorar y su mano para levantarme, me ha hecho sentir segura, me ha cuidado, tolera mi falta de confianza en mi misma, mis preguntas tontas, aunque se que cansen realmente siento que no le merezco, es ese que puede tener valor para venir a mi casa y sentarse simplemente, el que estando en su propia casa me ha llevado a la mia, ese que deja que me tumbe y me apoye en el, el que es un hermano, el que es imposible que me enamore de el, porque ya me he enamorado de la sensación de ser su amiga... es Rubi. ha cumplido poco a poco y sin saberlo muchas cosas de las que escribía cuando simplemente soñaba. Sin saberlo ha sido mi máximo, el amigo que necesitaba, y en serio que eso no tiene precio.
Así que gracias, gracias por estar ahí y ayudarme a seguir adelante aunque sea arrastrándome por el suelo, gracias por tirar de mi y darme tanto, porque en serio que eso no se puede escribir.



Gracias por todo.


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